Notas de prensa

2026

29 de abril de 2026

Itsaso verá duplicada la capacidad de su depuradora con una inversión de casi 250.000 euros

Vista de las obras que permitirán contar con un humedal final.Vista de las obras que permitirán contar con un humedal final.

El concejo de Itsaso, con 49 habitantes censados, cuenta con una depuradora que verá duplicada su capacidad antes del verano. La sociedad pública NILSA, adscrita al departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, y responsable de la depuración, licitó las obras de ampliación a finales del año pasado y acaban de comenzar. Tienen una duración de tres meses y una inversión de 248.035 euros, que financia NILSA con cargo al canon de saneamiento, un impuesto que toda la ciudadanía paga a través del recibo del agua.

Actualmente, el sistema de depuración es el habitual en Navarra para las poblaciones de baja densidad, menores de cien habitantes y sin carga industrial. El agua depurada se vierte a una regata afluente del río Basaburua, que presenta muy poco caudal, por lo que se ha considerado oportuno mejorar el tratamiento del agua con dos nuevos elementos: un decantador (que permite separar mejor la materia orgánica que ensucia el agua) y un humedal de 72 metros cuadrados y 80 centímetros de profundidad, que retiene el agua antes de devolverla al ecosistema. Es un tipo de instalación más avanzada que la actual, que NILSA lleva implantando en la última década en núcleos con pocos habitantes.

Se trata de una solución constructiva y técnica muy robusta, que requiere poco mantenimiento y nada de energía eléctrica, lo que supone un ahorro económico para el canon de saneamiento y también una forma de contribuir a la neutralidad climática. La solución se acordó con el concejo, dentro del trabajo conjunto que NILSA realiza con todas las entidades locales de Navarra, a las que da servicio de depuración y saneamiento como instrumento del Gobierno foral.

Con la ampliación, la depuradora podrá tratar hasta 0,99 litros por segundo, siendo el caudal medio estimado de 0,14 litros por segundo (12,25 metros cúbicos diarios). Una vez esté a pleno funcionamiento, personal de mantenimiento de NILSA tomará muestras semestralmente para comprobar que el agua de salida cumple con todos los parámetros exigidos en la legislación, antes de ser devuelta al ecosistema. Los fangos resultantes de la depuración se almacenan en un tanque estanco, que normalmente se vacía al menos una vez al año (más si se llena antes). NILSA se responsabiliza de esta actuación y de trasladar los fangos para su correcto tratamiento a una depuradora que cuente con sistemas tecnológicos adecuados para ello. En este caso, como sucede con la mayoría de las instalaciones de la zona Norte, se llevarán a la depuradora de Arazuri.

El trabajo conjunto entre NILSA, como ente instrumental del Gobierno de Navarra, y concejos, ayuntamientos y mancomunidades es fundamental para la correcta gestión del agua como recurso básico y para una gobernanza sostenible que combata la despoblación rural, también a través de las infraestructuras esenciales básicas, como son las depuradoras. El caso de Itsaso es un ejemplo de ello, así como del trabajo que el Gobierno de Navarra realiza a favor de dotar de infraestructuras de primer nivel a todas las localidades, independientemente de su censo, garantizando la igualdad efectiva entre territorios en cuanto a dotaciones.

Esta instalación, al igual que las otras doscientas que existen en Navarra, se puede visitar por las personas interesadas con cita previa y de manera totalmente gratuita, a través del programa de divulgación y educación que NILSA ofrece. Las visitas guiadas, para todo tipo de público y edades, se ofrecen en tres idiomas (español, euskera e inglés), se pueden solicitar a través de la web nilsa.com y garantizan el acceso vecinal directo a las construcciones públicas más cercanas, de manera que la ciudadanía las pueda conocer de primera mano.

NILSA trabaja en la última década especialmente en concienciar sobre los buenos usos del agua, además de contemplar como objetivo prioritario la depuración en núcleos de menos de cien habitantes con instalaciones más completas, fiables y avanzadas que las fosas sépticas –en la actualidad hay medio millar en Navarra–.

A día de hoy, únicamente alrededor de 1% de la población foral no cuenta con saneamiento completo, sobre un censo de más de 680.000 personas. Se trata de poblaciones muy diseminadas, como lugares habitados montañosos, caseríos, núcleos poblacionales muy dispersos, señoríos o casas aisladas. Su impacto es muy leve sobre el medio ambiente, ya que se trata vertido doméstico, en el que no existe carga industrial nociva, sino únicamente orgánica. No obstante se aborda cada proyecto con los mismos estándares de calidad y de homogeneidad para todos.