Notas de prensa
2026
27 de febrero de 2026
El Consejero de Cohesión Territorial visita la remodelación de la depuradora de Tudela, la segunda mayor infraestructura de saneamiento de Navarra

Las obras han concluido tras 18 meses y la inversión ha superado los diez millones de euros, adecuando la instalación a las crecientes demandas de población e industria local
La segunda mayor depuradora de Navarra, inaugurada en 2001, ha finalizado unas obras de más de un año y medio de duración que posibilitan que la infraestructura dé servicio a una población que ha pasado de menos de 20.000 habitantes censados en 2000 a más de 39.000 a día de hoy, así como a una industria creciente, con alto componente agroalimentario, que también requiere depuración de agua residual. La planta también da servicio a las poblaciones de Fontellas, Cascante y Murchante.
La planta -en la que el Gobierno de Navarra, a través de la sociedad pública del departamento de Cohesión Territorial, NILSA, ha invertido diez millones de euros- ha visto renovada su instalación eléctrica por completo, una cuestión fundamental en una actividad electro-intensiva. Las depuradoras de Navarra consumieron el año pasado 1,5 millones de euros en energía eléctrica, a pesar de que las que se construyen en núcleos de población de menos de 200 habitantes funcionan sin ella, ideadas a propósito para ser más sostenibles energética y económicamente. No obstante, las de mayor tamaño, como Arazuri, Tudela y el resto de las que operan en el eje del Ebro, requieren de un alto consumo de energía para poder tratar el agua residual que llega a ellas y devolverla limpia al río: en el caso de Tudela son unos ocho hectómetros cúbicos anuales (22.000 metros cúbicos diarios).
La reforma también ha mejorado la línea de fangos, que son el producto resultante de depurar el agua residual. En esta línea se han ampliado los depósitos de almacenamiento y tratamiento, reutilizando los anteriores -edificados hace 25 años-, y se han construido un nuevo edificio de control de motores, un nuevo almacén junto al ya existente, dos nuevos silos de 200 metros cuadrados, y dos nuevas centrífugas, que es la tecnología que permite deshidratar la materia orgánica en un proceso similar al de una lavadora doméstica en su programa de centrifugado. Estas dos últimas se han instalado en el edificio ya existente, pero sustituyendo a las anteriores porque tienen mayor capacidad.
Además, y para evitar cualquier posible molestia, se ha implantado un sistema de desodorización con motor de extracción en cada elemento, que permite depurar el aire en dos filtros biológicos de desodorización con una capacidad de 73,5 metros cúbicos.
La visita del Consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Óscar Chivite, junto con el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza, ha contado además con una delegación de la Junta Municipal de Aguas del Ayuntamiento de Tudela, encabezada por su presidenta y tercera teniente de alcalde del consistorio, Anichu Agüera. En su desplazamiento por la instalación han visitado también las placas solares, instaladas en enero de 2021. De la energía consumida por la depuradora (8.760.000kWh desde 2021 hasta agosto de 2025), el 6% se produce en sus placas fotovoltaicas (520.000kWh) y el 94% restante es obtenido de la red (8.240.000kWh), con el coste que ello conlleva.
Tudela alberga además el laboratorio de NILSA, utilizado en el área de I+D+i, así como la planta piloto de fangos que esta unidad utiliza desde hace más de diez años para investigar. Ambas instalaciones han sido reforzadas, ampliadas y ubicadas de la manera óptima para maximizar su capacidad y funcionalidades.
Energía verde
NILSA propone obtener energía a partir de los fangos de depuración, convirtiéndolos en biometano, que se inyectará a la red de gas natural y logrará unos ingresos que irán a la cuenta del Plan Director del Ciclo Integral del Agua de Uso Urbano 2019-2030, que en la actualidad se financia con el canon de saneamiento para la parte de depuración y tratamiento de aguas residuales. Este impuesto, que toda la ciudadanía paga a través del recibo del agua, sirve para financiar la construcción, operación y mantenimiento de las más de 200 depuradoras de Navarra. Los ingresos por venta de energía, estimados en 1,7 millones de euros anuales, tendrán el mismo destino que la recaudación del canon, que ingresa de media unos 28 millones de euros anuales.
La producción energética sobre la que NILSA ha elaborado sus cálculos para la futura planta de Tudela -en colaboración con estudios realizados con el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER)-, es de 11,8 gigavatios hora anuales. En la actualidad, el consumo de las tres entidades que gestionan depuradoras en Navarra (NILSA y mancomunidades de Montejurra y la Comarca de Pamplona) es de 35,4 gigavatios hora (GWh/año) por año. La producción prevista en Tudela (11,8 GWh/año), junto con la fotovoltaica (1,5 GWh/año), sumada a la que ya genera Arazuri (19,6 GWh/año), supondrá el 93% de la energía consumida por todo el sistema de saneamiento y depuración de la Comunidad Foral.
Es importante reseñar también que, además del biometano, se aboga por la energía solar. NILSA lleva a cabo, desde 2019, un plan de instalación de placas solares en todas las depuradoras cuyo clima haga viable su efectividad, con una financiación europea del 50% a través de fondos FEDER, en las convocatorias de 2014-2020 y en la actual, de 2012-2027. Si en 2022, cinco depuradoras contaban con placas fotovoltaicas, generando un total de 425 megavatios hora, a día de hoy son catorce las plantas que cuentan con energía solar y generan 820 megavatios hora. El plan para seguir implantando paneles solares se mantendrá en los próximos años y en estos momentos se están instalando los de Irurtzun, Viana y Etxarri-Aranaz.
Esta apuesta por la energía solar (junto con las medidas ya tomadas por la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona en la depuradora de Arazuri) logrará la práctica autosuficiencia energética del saneamiento y depuración de Navarra, cumpliendo un requerimiento de la nueva directiva europea de aguas residuales, en vigor desde el 1 de enero
