Notas de prensa

2025

26 de marzo de 2025

La depuradora de Ezkurra, con un coste de 432.155 euros, da servicio a 146 habitantes

Depuradora de EzkurraDepuradora de Ezkurra

Los y las 146 habitantes de Ezkurra disponen desde hace seis meses de una depuradora que evita el anterior vertido a la regata Aztugo. Una vez superada la fase de pruebas, la instalación, que ha requerido una inversión de 432.155 euros, funciona a pleno rendimiento, como han podido comprobar hoy desde la corporación de Ezkurra, acompañados por personal de NILSA.

NILSA es la sociedad pública adscrita al departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra dedicada a la depuración de aguas residuales, que gestiona el canon de saneamiento, impuesto que toda la ciudadanía paga en el recibo del agua y que financia la construcción y posterior mantenimiento de estas infraestructuras. 

En el caso de Ezkurra, hay que destacar también que las redes municipales fueron renovadas en 1997 con un sistema separativo de aguas pluviales y fecales, que evita que agua de lluvia llegue a la instalación. Esta forma separativa de alcantarillado municipal es la óptima para evitar tratar volúmenes de agua que no tienen contaminación, como son las precipitaciones meteorológicas. 

Ya en 2022, la corporación de la localidad visitó la cercana depuradora de Beintza-Labaien, entonces recién construida y de similares características a la actual de Ezkurra, para comprobar su funcionamiento y su escaso impacto en el medio. Fue en este mismo año cuando se presentó al Ayuntamiento por parte de NILSA el proyecto de una instalación que se construyó en 2024. 

Hay que recordar que este proyecto conllevó el previo estudio de cuatro alternativas de ubicación: una primera junto al actual punto de vertido; una segunda, alejada 86 metros; una tercera, más alejada todavía (217 metros) y protegida por una banda vegetal; y una cuarta, cruzando el vertido hasta la margen izquierda de la regata Aztugo. Las fuertes pendientes del terreno y la dificultad orográfica general hicieron considerar todas las alternativas posibles evaluando distancia, acceso, coste económico, riesgos de seguridad (corrimiento de tierras, principalmente), y afecciones paisajísticas y medioambientales. 

La primera se descartó por encontrarse demasiado próxima a las viviendas (a 40 metros), si bien era la más económica con un presupuesto de 357.384 euros. La segunda, un 9% más costosa (389.562 euros), contemplaba una excesiva pendiente del 23% y solo estaba a 86 metros de las viviendas. La cuarta, demasiado próxima a un caserío y con una fuerte pendiente de casi el 20%, también fue desestimada. 

Finalmente, NILSA optó por la tercera opción como óptima, a pesar de ser la más costosa (un 26,6% más que la solución más económica), basándose en la mejor integración paisajística, la distancia de más de 150 metros hasta el núcleo urbano y la facilidad de acceso (13% de pendiente).

Dado que la topografía de la zona lo permitía, se optó además por una depuradora de lecho bacteriano con distribución de agua por balancín, lo que significa que un distribuidor de agua la vierte sobre un lecho en el que las bacterias que crecen se alimentan de la suciedad del agua residual, limpiándola. Además, se ha dispuesto de un humedal final de retención, que actúa como elemento de seguridad, reteniendo el agua en momentos de grandes caudales si es necesario, antes de devolverla al río en buenas condiciones. 

Para este tipo de poblaciones tan pequeñas, con menos de 150 habitantes censados, las soluciones de depuración exigen un gran esfuerzo encaminado a instalar sistemas robustos que requieran de muy poco mantenimiento y que, además, si es posible, funcionen sin energía eléctrica, lo que reduce la posibilidad de averías considerablemente.   

Los y las 146 habitantes de Ezkurra disponen desde hace seis meses de una depuradora que evita el anterior vertido a la regata Aztugo. Una vez superada la fase de pruebas, la instalación, que ha requerido una inversión de 432.155 euros, funciona a pleno rendimiento, como han podido comprobar hoy desde la corporación de Ezkurra, acompañados por el Director General de Administración Local del Gobierno de Navarra, Jesús Mari Rodriguez, y personal de NILSA.

NILSA es la sociedad pública adscrita al departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra dedicada a la depuración de aguas residuales, que gestiona el canon de saneamiento, impuesto que toda la ciudadanía paga en el recibo del agua y que financia la construcción y posterior mantenimiento de estas infraestructuras. 

En el caso de Ezkurra, hay que destacar también que las redes municipales fueron renovadas en 1997 con un sistema separativo de aguas pluviales y fecales, que evita que agua de lluvia llegue a la instalación. Esta forma separativa de alcantarillado municipal es la óptima para evitar tratar volúmenes de agua que no tienen contaminación, como son las precipitaciones meteorológicas. 

Ya en 2022, la corporación de la localidad visitó la cercana depuradora de Beintza-Labaien, entonces recién construida y de similares características a la actual de Ezkurra, para comprobar su funcionamiento y su escaso impacto en el medio. Fue en este mismo año cuando se presentó al Ayuntamiento por parte de NILSA el proyecto de una instalación que se construyó en 2024. 

Hay que recordar que este proyecto conllevó el previo estudio de cuatro alternativas de ubicación: una primera junto al actual punto de vertido; una segunda, alejada 86 metros; una tercera, más alejada todavía (217 metros) y protegida por una banda vegetal; y una cuarta, cruzando el vertido hasta la margen izquierda de la regata Aztugo. Las fuertes pendientes del terreno y la dificultad orográfica general hicieron considerar todas las alternativas posibles evaluando distancia, acceso, coste económico, riesgos de seguridad (corrimiento de tierras, principalmente), y afecciones paisajísticas y medioambientales. 

La primera se descartó por encontrarse demasiado próxima a las viviendas (a 40 metros), si bien era la más económica con un presupuesto de 357.384 euros. La segunda, un 9% más costosa (389.562 euros), contemplaba una excesiva pendiente del 23% y solo estaba a 86 metros de las viviendas. La cuarta, demasiado próxima a un caserío y con una fuerte pendiente de casi el 20%, también fue desestimada. 

Finalmente, NILSA optó por la tercera opción como óptima, a pesar de ser la más costosa (un 26,6% más que la solución más económica), basándose en la mejor integración paisajística, la distancia de más de 150 metros hasta el núcleo urbano y la facilidad de acceso (13% de pendiente).

Dado que la topografía de la zona lo permitía, se optó además por una depuradora de lecho bacteriano con distribución de agua por balancín, lo que significa que un distribuidor de agua la vierte sobre un lecho en el que las bacterias que crecen se alimentan de la suciedad del agua residual, limpiándola. Además, se ha dispuesto de un humedal final de retención, que actúa como elemento de seguridad, reteniendo el agua en momentos de grandes caudales si es necesario, antes de devolverla al río en buenas condiciones. 

Para este tipo de poblaciones tan pequeñas, con menos de 150 habitantes censados, las soluciones de depuración exigen un gran esfuerzo encaminado a instalar sistemas robustos que requieran de muy poco mantenimiento y que, además, si es posible, funcionen sin energía eléctrica, lo que reduce la posibilidad de averías considerablemente.   

Día Mundial del Agua

El pasado sábado, 22 de marzo, se celebró el día mundial del agua, conmemorado anualmente por Naciones Unidas con un tema específico. En esta ocasión se ha buscado llamar la atención sobre la conservación de los glaciares, como forma de reforzar la protección de recursos hídricos congelados para el futuro. Como explica la ONU, los glaciares son esenciales para la vida: casi el 70 % del agua dulce se encuentra en forma de nieve o hielo y 2.000 millones de personas dependen del agua de glaciares, su deshielo y escorrentía desde las montañas par consumo, agricultura y producción de energía. Además, el hecho de que se derritan –en 2023 se produjo la mayor pérdida de masa en medio siglo, una pérdida de 600 gigatoneladas– contribuye al aumento del nivel del mar, que está ya 20 centímetros por encima del nivel de 1900. Limitar el calentamiento global a 1,5ºC anuales podría salvar dos tercios de los glaciares considerados patrimonio mundial. 

Estos datos suponen que el ciclo hídrico es complejo y no solo consiste en captar agua para abastecimiento y luego depurarla para devolverla al río, sino que se ve afectado por contaminación, cambio en la forma de las precipitaciones, temperaturas en ascenso y otras consecuencias de la actividad humana y el cambio climático, provocado también por ésta. Por lo que es necesario actuar de manera local, con infraestructuras públicas y también hábitos personales, pero al mismo tiempo tener una visión de conjunto global porque el agua no entiende de fronteras: se trata de un recurso planetario repartido, pero único.