Notas de prensa

2026

4 de septiembre de 2026

Corella estrena una depuradora remodelada integralmente que ha supuesto una inversión de 4,71 millones de euros

Vídeo de la construcción

La depuradora de Corella comenzó a funcionar en 1996 y ha sido remodelada íntegramente para adecuarla a las necesidades actuales: diseñada hace 30 años para tratar las aguas residuales de unos 8.200 habitantes, su carga se duplicó, con momentos puntuales en los que llegaba a triplicarse. El crecimiento industrial y poblacional en la zona, que se prevé siga aumentando a un ritmo promedio de 1% anual en las próximas décadas, ha llevado a NILSA a construir esta nueva instalación que se encuentra en fase de pruebas desde el inicio del verano y que ha logrado reaprovechar elementos de la antigua.

Esta sociedad pública, responsable de la depuración y adscrita al departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, adjudicó a finales de 2024 las obras, que han supuesto una inversión final de 4,715 millones de euros. Iniciadas en febrero de 2025, culminaron a finales de julio de este año, dando lugar a la fase de puesta en marcha. Estos trabajos han sido en todo momento compatibles con el funcionamiento continuo de la planta, que no ha detenido su actividad habitual.

El director general de Administración Local del Gobierno de Navarra, Jesús Mari Rodríguez, junto con el alcalde de la localidad, Gorka García; el presidente de la Mancomunidad de Aguas de Moncayo, Tirso Calvo; el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza, y otras autoridades, han visitado la instalación, una de las más potentes en la cuenca del río Alhama, uno de los cauces más frágiles de la Comunidad Foral, junto con el río Cidacos y el Arakil, en términos ecológicos, ya que son ríos con gran disminución de caudal en estiaje.

El caudal medio que trata la instalación remodelada es de 3.600 metros cúbicos diarios (41,7 litros por segundo), frente a los 2.990 metros cúbicos de la anterior, previstos al inicio de los años noventa como carga contaminante media.

Por otro lado, cabe reseñar que los lechos bacterianos (grandes depósitos de hormigón rellenos de piedra en los que se adhieren las bacterias que limpian el agua) han sido sustituidos por un sistema IFAS (acrónimo inglés de Integrated Fixed-Film Activated Sludge, que corresponde a un sistema más avanzado y garantista con la limpieza del agua). Si bien los anteriores lechos se han reutilizado como elemento de refuerzo, especialmente para reducir la concentración de amonio.

Por otra parte, se ha eliminado el aliviadero al río Alhama y se han reconvertido dos decantadores en tanques de tormentas. También se han dispuesto tres lagunas artificiales, con una superficie de más de 3.800 metros cuadrados, que actúan como elemento de retención final si el volumen de agua es muy caudaloso (en una tormenta, por ejemplo).  Estas actuaciones han ido encaminadas a que cualquier volumen de agua, aún en momentos de grandes avenidas, pueda pasar por la planta para depurarlo convenientemente.
La cuenca del río Alhama es una de las que más cuidado requieren en Navarra. En 2021 ya fue licitada la remodelación íntegra de la depuradora de Fitero, cuyo proyecto NILSA finalizó en 2022, con un coste de más de dos millones de euros. Se trataba de una instalación construida entre 1991 y 1993, en la misma cuenca fluvial.

Las remodelaciones integrales de instalaciones de más de 25 años de vida es una línea estratégica en las infraestructuras de depuración. Navarra contó a finales de los 70 del siglo pasado con las primeras depuradoras, construidas entonces por las Confederaciones Hidrográficas del Ebro y del Cantábrico; pero fue entre los años 90 y 2006 cuando mayor volumen de plantas se construyeron a cargo de NILSA, creada en 1989.

Estas plantas, situadas en localidades de entre 2.000 y 10.000 habitantes, constituyen la mayoría de la Comunidad Foral y han dado unos excelentes rendimientos que han contribuido al buen estado ecológico de los ríos. Por ello, no pueden verse sobrepasadas y obsoletas cuando están a punto de cumplir 30 años y es necesario que sean acondicionadas y actualizadas para seguir garantizando la calidad del agua que se devuelve a los cauces.