El almacenamiento tradicional de los lodos resultantes de la depuración genera emisiones de metano a la atmósfera, el segundo gas que más contribuye al calentamiento global del planeta después del dióxido de carbono. En 2001, NILSA se decidió a buscar alternativas a este tratamiento para afianzar su compromiso con el medio ambiente y encontró respuesta en la tecnología ATAD.
Tras estas siglas inglesas (Autothermal Thermophilic Aerobic Digestion que podrían traducirse como Digestión Aerobia Termófila Autosostenida), se esconde un proceso consistente en inyectar aire en los tanques de los lodos. Este aire activa la digestión del lodo por parte de las bacterias lo que conlleva una disminución de gérmenes y de cantidad de materia orgánica: higienización y reducción de volumen preconizada por la Unión Europea en su tercer borrador sobre fangos que será aprobado próximamente. De esta manera, Navarra se posiciona con ventaja de cara a la aplicación de la futura normativa y como pionera en la aplicación de I+D en la mejora de los procesos relacionados con los cauces fluviales. Ya en la Directiva Europea 91/271/CE sobre tratamiento de aguas residuales urbanas se establecía que las vías de evacuación de los lodos deben minimizar los efectos nocivos sobre el medio ambiente y, gracias a este procedimiento, NILSA lo consigue. Y también logra alinearse con los planteamientos del protocolo de Kyoto reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
La utilización del ATAD comenzó como proyecto piloto en Tudela y en la actualidad, este sistema de tratamiento de lodos está implantado en casi una decena de depuradoras. Cada una de estas plantas centraliza la materia orgánica que se produce en sus zonas más próximas para conseguir que toda la Comunidad foral cuente con un sistema homogéneo y puntero.
El resultado de las investigaciones en lodos llevado a cabo por NILSA recibió en 2005 el reconocimiento de los expertos internacionales en unas jornadas celebradas en Copenhague por la Internacional Water Association, que reúne a los mayores expertos mundiales en tratamiento de agua.
En esta línea, NILSA mantiene diversos convenios de investigación con destacados organismos como el Centro de Estudios e Investigaciones Técnicas (CEIT), adscrito a la Universidad de Navarra, o el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), adscrito a los Ministerios de Fomento y Medio Ambiente.