Hay ocasiones en las que los colectores reciben más caudal del que son capaces de transportar. Retener el agua en estos momentos puntuales, como pueden ser las tormentas, puede evitar inundaciones y mortandad de peces.
Un tanque de tormentas es una instalación que, en estos casos, permite almacenar gran cantidad de agua. Procedente de la red de saneamiento, el agua mezcla (de pluviales y fecales) necesita ser depurada antes de que llegue al río. El tanque consigue una primera limpieza del agua a través de sus diferentes cámaras y cumple así una doble misión de almacenaje y depuración. No obstante, el caudal saliente del tanque va a parar a la depuradora para completar el ciclo habitual en la depuración de aguas residuales.
En los años 2000 y 2001, el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, SCPSA (Servicios de la Comarca de Pamplona, S.A.) y NILSA acordaron estudiar el impacto de los alivios en el río Arga, lo que dio lugar al informe “Estudio de la evolución temporal y espacial de la calidad del río Arga en la Comarca de Pamplona”. Este trabajo supuso el punto de partida para proyectar el tanque de tormentas de la Chantrea, experiencia pionera en Navarra que comenzó a funcionar en 2004.