
“¿Me conoces? ¿Me has visto alguna vez?”
Es junto al lince europeo, el carnívoro de pequeño tamaño con mayor riesgo de extinción en Europa. Y por suerte, lo encontramos en Navarra.
Presenta una figura juguetona y escurridiza, con pelaje color chocolate, y con una marca distintiva en la cara que es el color blanco de su labio superior e inferior y que ayuda a diferenciarlo del visón americano y del turón.
Es un animal semiacuático por lo que su hábitat se sitúa en las riberas de ríos y arroyos. Nada, bucea y recorre las orillas de los ríos en busca de comida y su dieta es muy variada: micromamíferos, peces, aves, anfibios, cangrejos e incluso insectos.
En el pasado, la caza para conseguir su piel fue su mayor amenaza. Hoy en día, la degradación de las riberas y la contaminación de las aguas constituyen las amenazas más graves. En esto último nosotros tenemos mucho por hacer.