
“¿Sabías que puedo andar por el fondo del río?”
Ave rechoncha y de cola corta que, desafiando las leyes de la flotación, es capaz de andar por el fondo del río a contracorriente buscando alimento.
Tiene el pico corto, recto y negro y su plumaje es de tonos marrones con una mancha blanca muy vistosa en el pecho.
Su nombre de acuático está bien aplicado, ya que siempre se encuentra en cursos de agua de ríos rápidos de montaña. Anida cerca del agua en árboles, puentes y grietas, nunca a grandes alturas.
Es muy habitual verlo posado en piedras del centro o borde del río o volando al ras del agua, siguiendo el curso del río.
Son muy territoriales y su preferencia por las aguas no contaminadas lo ha convertido, junto con su colega el martín pescador, en un bioindicador de buena calidad de un río.