Cuenca mediterránea.
Es el río más caudaloso de la Península Ibérica, que recorre el valle de su mismo nombre en dirección Noroeste-Sureste. con una longitud total de 910 km.
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del latín, Fontes Iberis o fuentes del Ebro, en griego,
que significa literalmente ancho), manantial de Cantabria.
Hoy se fija su origen en las fuentes del río Híjar, cerca de Reinosa y su desembocadura en el Mar Mediterráneo forma el conocido Delta del Ebro (zona protegida) en Tarragona.
Los afluentes más importantes del Ebro son: Ega y Aragón con su afluente el Arga por la izquierda y el Alhama y el Queiles por la derecha.
Pasando por Lodosa, San Adrián, Castejón y Tudela, sirve de límite entre las comunidades de La Rioja y Navarra.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular, es decir presenta estiajes y fuertes crecidas. Esto provoca inundaciones y desbordamientos en el tramo medio. No encontramos en la Península Ibérica, otro río con mayor diversidad de flora en sus orillas por los distintos climas y paisajes por los que pasa desde su nacimiento con clima atlántico de montaña hasta su desembocadura en el delta de clima mediterráneo.
En la primera parte de su curso, la vegetación asociada son pastos, hayedos y robledales, plantas que necesitan mucha humedad. Cuando el río deja las altas cumbres, el clima se va haciendo más continental, más seco y extremo en sus temperaturas; y finalmente cuando sobrepasa Mequinenza se convierte en mediterráneo.
Las especies que conforman los bosques de ribera: chopos, sauces, alisos, carrizos, tamarizales, cañas..., etc., cada vez cuentan con un espacio menor, debido a la mano del hombre.
El único responsable de la despoblación faunística del Ebro es el hombre con sus ciudades, sus industrias vertiendo a los ríos, sus sistemas de riego y sus obras de regulación del caudal o también por la introducción de especies exóticas en el río, que acaban con las autóctonas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío mediante canales: Canal Imperial, Canal de Lodosa y Canal de Tauste. Su caudal es regulado por los embalses del Ebro, Mequinenza y Ribarroja. Estos embalses hacen que en la actualidad el delta sufra un fenómeno geológico llamado regresión, porque detienen los sedimentos que deberían llegar a la desembocadura. Otros usos del agua son el uso industrial, agrícola y de abastecimiento.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Iber (Iberus Flumen), que da también nombre a la Península Ibérica y a los pueblos íberos. Notablemente, en lengua vasca ibar significa ribera o margen del río.
No obstante la etimología más antigua viene del término griego
que significa literalmente ancho y que fonéticamente suena exactamente 'EBROS'.