
“El color blanquecino del envés de mis hojas, me delata”
Antiguamente, las yemas y hojas del álamo blanco se llevaban encima para atraer al dinero. Habrá que probarlo!
Su nombre en latín proviene de "Populus" (del latín: popular) por ser abundante y en gran cantidad. Y el término "alba" (del latín: blanco) se refiere al color blanco de la cara inferior de las hojas.
Árbol muy alto, de copa ancha y algo irregular con el tronco robusto y derecho. Su corteza blanco-grisácea es lisa en los jóvenes y resquebrajada en los viejos.
Sus hojas, claramente más claras y cubiertas de pelo por el envés.
Crece en suelos frescos, profundos y húmedos, en especial a orillas de los cursos de agua donde forma parte de los sotos y bosques de ribera.
Es una de las especies más resistentes a situaciones difíciles y comprometidas, por lo que resulta un árbol muy indicado para proteger las riberas y márgenes de ríos y arroyos. Soporta muy bien el frío e incluso la contaminación y la influencia del mar, por lo que es empleado como pantalla de defensa cerca del mar.
Su madera blanca, ligera y blanda, es utilizada en carpintería y en fabricación de pasta de papel.